Ante la eliminación de Justa Freire y la reposición de Millán Astray en el callejero de Madrid

España es un pais donde el fascismo campa a sus anchas desde que vencieron a base de represión en la guerra civil. Tras una cruenta dictadura sustentada nuevamente en una represión brutal y despiadada, especialmente cruel con la clase obrera y las mujeres, se disfrazó de democracia, para seguir gobernando los mismos.

El jefe de Estado fue elegido por el dictador, los poderes económicos y sociales son los mismos que durante la dictadura, la judicatura tiene las togas impregnadas de fascismo.

Es por eso que los fascistas en España pueden campar a sus anchas, pueden falsificar documentos, pueden homenajear a asesinos nazis libremente. En España se cría fascismo desde jóvenes, haciendo un relato equidistante de la guerra civil, igualando los dos bandos contra la opinión de historiadoras.

Es por eso que los pocos pasos que se dan hacia una memoria histórica, hacia la justicia y reparación de las víctimas se encuentran día tras día con oposición de los partidos de derechas, así como, en muchas ocasiones, del PSOE. Por eso por cada 2 pasos adelante, se da uno atrás. Por eso el PP no tiene miedo a justificar y blanquear el fascismo, porque son sus herederos tanto familiares como políticos.

Eliminan a una maestra, para poner a un militar fascista, fundador de un cuerpo del ejército, que debería estar en el museo de los horrores y no en las calles.

Duele sin duda. Pero no importa, no paramos, la clase obrera no se detiene, siempre avanza, no importan los obstáculos. El antifascismo está en las calles, la clase obrera conseguirá sus objetivos y se volverá a eliminar cualquier homenaje a quienes tiñeron España de rojo sangre.