Mural en Campamento por el aniversario del asesinato de Julián Grimau

El barrio de campamento amanece con un mural homenaje a Julián Grimau, fusilado en la zona de los cuarteles. Zona que ahora adorna este mural, igual que su memoria y ejemplo adornan nuestra lucha.

En 1963 la dictadura asesinaba a Julián Grimau, al igual que cientos de cuadros del Partido, Grimau se jugó la vida por organizar una estructura que permitiera articular una resistencia contra la dictadura. Grimau fue mucho más que un organizador clandestino, fue un hombre del pueblo.

Como declaró en su juicio,”No he matado ni torturado a nadie. No todos aquí pueden afirmar lo mismo. Así, por ejemplo, yo presento unas lesiones que son el resultado de la tortura. Pues, contra lo que dicen ustedes, yo nunca he intentado suicidarme. Eso no va con mi temperamento”

Grimau tuvo que afrontar la torturas con la entereza que sólo un comunista puede mostrar: “Declaro ser miembro del Comité Central del Partido Comunista de España, y me encuentro en Madrid para el cumplimiento de mi deber como comunista”

En el campo de prácticas de tiro de los cuarteles de Campamento, declinando los servicios del sacerdote y negándose a que sus ojos fueran tapados con una venda, Julián Grimau fue fusilado. Años después, volvemos a ese mismo lugar para recordarle.